miércoles, 2 de septiembre de 2009

Visita de los primos del interior

Se acuerdan cuando los primos del interior venían de visita a Buenos Aires? No, no los míos, que nunca vivieron lejos de la cancha de San Lorenzo en sus dos encarnaciones (de la cancha, no de mis primos), unos primos del interior teóricos, esos que casi todos tenemos. Si no son primos son amigos, o primos de nuestros amigos. Pero bueh, me estoy yendo por las ramas.

El lunes 24 de agosto llegamos al aeropuerto O. R. Tambo, nombrado así por el socio de Mandela y una de las principales figuras de la lucha contra el apartheid, y en seguida nos encaminamos hacia la oficina de la agencia que nos había alquilado el auto (les recomiendo carrentals.com, conseguimos una muy buena oferta). En el aeropuerto, recientemente remodelado, está lleno de personas con chaquetas amarillas o naranjas (no recuerdo) del programa iHelp, que es una especie de juego de palabras entre “yo ayudo” y iPod. Bueno, la cuestión es que sin pedir propina te llevan a través de todo el aeropuerto hasta que encuentres lo que buscás, y hasta te ayudan con el carrito y eso. Impresionante. No conozco otro aeropuerto tan fácil para el recién llegado, a pesar de la mala fama que tiene Johannesburgo en general. Se están preparando muy bien para 2010 (allá estaremos, Maradona mediante).

Una vez en nuestro Nissan Tiida automático, salimos para Pretoria (O. R. Tambo es el aeropuerto de Jo’burg y de Pretoria). Llegamos a nuestro “Guesthouse” a eso de las 10 de la noche, tardísimo para los estándares locales. Nos esperaba Vissie (pronúnciese Físi) con las llaves de nuestra “habitación familiar” que eran en realidad dos habitaciones con un líving y una kitchenette. Muy agradable y práctico. Las condiciones estaban dadas para una buena estadía en Pretoria.

Qué fuimos a hacer a Pretoria? En realidad, yo tenía que ir por trabajo y una semana antes me contacté con la embajada Argentina para preguntarles qué papeles tenía que llevar para renovar el pasaporte de Mati. Resultó que no solamente tenía que llevar su DNI, partida de nacimiento y pasaporte viejo, sino que también lo tenía que llevar a él, y a su madre. Ya que estábamos, llevamos a la hermana también, convirtiendo a éste en el pasaporte más caro de la historia…

Qué hicimos en Pretoria? Pretoria es, como todos ustedes saben, la capital de Sudáfrica. Y Windhoek hasta 1990 era la capital de una de-facto provincia de Sudáfrica, África Sud-Occidental (South West Africa). Resulta que acá también, dios está en todas partes pero atiende en Pretoria (y tal vez Johannesburgo y Ciudad del Cabo). Entonces qué hicieron los primos del interior cuándo visitaban Pretoria? Hicimos trámites (pasaporte y ya que estábamos renovación de DNI para Mati), visitamos el zoológico, fuimos a los Shopping, fuimos a McDonald’s (esto sí que era importante), fuimos al cine (G-Force, en 3D!), fuimos a restaurantes, visitamos el obelisco (ah, no, acá no había obelisco, pero fuimos a Church Square a ver la estatua de Kruger –sí, el del parque- y al monumento a los Vortrekkers), fuimos a McDonald’s (otra vez), fuimos a McDonald’s (sí, 3 veces!), fuimos a arreglar la cámara de fotos que se había llenado de arena en el Namib, fuimos a Toys’r’us (una megajuguetería), fuimos a comer chino, fuimos a Swatch a que le achiquen la malla al reloj de Sole, fuimos a otro Shopping... Es decir, fuimos a hacer cosas propias de una capital. Entiéndase bien, cuando digo fuimos, la mayor parte de las veces debería ser “fueron”, porque yo estuve bastante tiempo en reuniones, pero los chicos la pasaron bárbaro.

El viernes sí me lo tomé libre e hicimos un tour por Johannesburgo y Soweto. No vimos demasiado de Jo’burg, pero Soweto nos gustó e impresionó bastante. Es el barrio donde vivían (viven) los negros de Johannesburgo, queda a 30 kilómetros al sudoeste (de ahí SOuth WEst TOwnship), y normalmente los trabajadores tenían alrededor de 2 horas de viaje de ida y 2 de vuelta. Los negros no podían vivir en otro lado, y para estar en la ciudad “fuera de hora” tenían que tener una autorización especial por escrito en una especie de pasaporte. Fue el núcleo de las revueltas contra el apartheid que comenzaron en 1976 con el asesinato de un estudiante negro de 13 años, Hector Pieterson. En el museo de Soweto, las imágenes de esos años nos llegaban con fuerza, llenas de paralelismos con lo que pasaba en esa época en Argentina…

En estos días me estoy metiendo en profundidad en la historia de Sudáfrica, muy compleja y muy interesante. Pero no los voy a aburrir con eso. Espero que esta entrada marque el relanzamiento del blog, pero no les prometo nada.

sábado, 18 de abril de 2009

Camping á la namibiense

La semana santa (o semana de turismo, cómo le dicen los uruguayos más razonablemente) acá va de jueves a lunes. Lo mismo da, igual son 4 día para pasear, y eso hicimos: Camping en el Tsauchab River Camp (http://www.natron.net/tsauchab/main.html), con nuestros amigos Christine y José, Lucca y Mikeli, y otras 4 familias, amigas de ellos. La pasamos muy pero muy bien. Para Sole fue una experiencia adicional, porque todos los demás hablaban alemán. Pero siempre se preocuparon por hablar en inglés en su presencia y hacer todo muy agradable. Y muy organizado, como corresponde (Nos perdimos la primera reunión de organización, un mes antes, porque estábamos en Argentina, pero al menos participamos de la segunda reunión, unos días antes de salir).
El camino hasta el lugar del camping, en el sur oeste de Namibia (hay un mapita en el sitio web mencionado), muy cerca del desierto, fue alucinante. 5 horas de ripio, subidas, bajadas, un paso de montaña, muchísimo polvo, pero muy lindo. Sobre todo el paso de montaña, con unas vistas espectaculares.
http://www.facebook.com/album.php?aid=155161&id=1040641924&l=444032f357

Acá la vista del camping en google maps. Amplíen la imágen para ver mejor el contexto!


View Larger Map

Habíamos salido a eso de las 8 y media de la mañana del viernes y llegamos antes de las dos de la tarde. Reconocimos el lugar, armamos las carpas y empezamos a preparar la cena, con unas excelentes caipirinhas que preparaba uno de los chicos, que vivió muchos años en Brasil. Todo esto, a eso de las 4 de la tarde. No es raro que a las 9 estuviéramos todos durmiendo...


Pero hablemos del cámping. Un verdadero lujo asiático o, en este caso, africano. Lo único que faltaba era la electricidad, por lo que Mati insistía en que prendamos el auto para poder ver un DVD en su pantallita. No transigimos!

http://www.facebook.com/album.php?aid=155169&id=1040641924&l=f54fd61428

Volviendo al cámping, cada sitio de camping (ya no sé si lleva o no lleva tilde) tienen espacio para 6 carpas y está a casi un quilómetro de distancia del próximo. Es decir, total privacidad. Éramos 12 adultos con 12 chicos que corrían por ahí sin que nos tuviéramos que preocupar en lo más mínimo. Total hacia el fondo estaba el alambrado eléctrico que nos protegía de la vida salvaje, salvaje. Cada uno de estos sitios, les decía, tiene un bloque de duchas y baños propio. De tal manera de que uno se siente verdaderamente aislado del mundo. Nuestro sitio además era especial, todo alrededor y debajo de una higuera salvaje gigante, con una ducha instalada "dentro" de otra higuera. Sí, dentro. Porque estos árboles son como ombúes -u ombúses- y los tipos del camping instalaron una ducha (con agua caliente) dentro del árbol. Espectacular!

Lo otro fuera de serie era el toilette, llamado bush toilette, y no por George W., que bien ha sido enviado a usar tales toilettes, sino porque acá "bush" es lo que en argentino sería el "monte", no montaña sino monte como terreno salvaje no cultivado. Bueno, y porqué bush toilette? porque era simplemente 3 paredes a media altura, justo sobre la cintura, con un inodoro en el medio, mirando al monte, al bush. El primer baño que conocí en mi vida al que no necesitaba llevarme el diario!! Uno estaba ahí, sentado, mirando el paisaje. Y la señal de ocupado era ver la cabeza del ocupante, desde lejos. Bueno, no más detalles!!!

Volvamos a la cronología. Al día siguiente, sábado, fuimos al cañón de Sesriem, donde el río Tsauchab se interna en el desierto. Muy pero muy lindo, aunque hacía un poquito de calor (+/- 39 grados, aunque yo creo que fueron más porque 38 hacía arriba del cañón donde dejamos el auto, así que abajo, sin viento, debía hacer por lo menos 40). Fue un paseo interesante, aunque agotador. Por suerte a la vuelta, había caipirinha...


http://www.facebook.com/album.php?aid=155172&id=1040641924&l=fb7b571f24

El domingo de pascuas, siguiendo una tradición milenaria, hicimos asado. Pero antes, vino el conejo de pascuas y escondió los huevos para todos los chicos en el cauce del río Tsauchab, que ya está seco, porque la temporada de lluvias terminó hace un mes. Al poco tiempo los ríos simplemente desaparecen. Después fuimos a pasear a un bosque de higueras (árboles populares por esta zona, parece) en un área de fuentes de agua naturales. Los chicos se bañaron, tiraron barro, piedras, se quemaron los pies, pero se divertieron mucho. Esta vez haría algo menos de 40, pero no crean que mucho. El bosquecito este era una especie de oásis en medio de una zona muy desértica. A la noche volvimos a hacer asado, bifecitos de cordero, y no recuerdo si hubo caipirinha. De hecho, no recuerdo. Nada. A las 9 y media dormíamos como angelitos, aunque creo que no corresponde la comparación teniendo en cuenta la cantidad de asado consumido en domingo de pascuas.

http://www.facebook.com/album.php?aid=155739&id=1040641924&l=66b7d7482b

El lunes desarmamos la carpa (no fue facil limpiar la tonelada de arena que tenía dentro) y partimos antes del medio día. La vuelta fue por un camino más corto e incluyó 100km de asfalto! aleluya (oops)!!

domingo, 1 de marzo de 2009

Swazilando


No más llegar al aeropuerto de Matsapha, en Manzini, la segunda "ciudad" más importante de Swazilandia, empecé a comprender la idiosincracia swázica. No había nadie esperándome en el aeropuerto. Tras esperar media horita quedábamos solamente dos taxistas y yo en el hall (en realidad, más parecido a una sala de espera de dentista que al hall de un aeropuerto internacional). Decidí finalmente aceptar la oferta de uno de ellos a que me llevara a mi hotel, que quedaba a medio camino entre el aeropuerto y la capital, Mbabane, a unos 25 kilómetros. Al ratito se apareció con su Mercedes Benz rojo, modelo 1984, pero en razonablemente buen estado. El cuentaquilómetros había dejado de funcionar a los 394 mil y pico, pero por lo demás estaba bastante bien.


A los cinco minutos de marcha el taxista recibe una llamada en su celular, era la persona del ministerio de educación que acababa de llegar al aeropuerto y, al estilo swázico, había conseguido el teléfono del taxista! paramos al borde del camino, le pagué unos Emulangeni (la moneda local, convertible al Rand sudafricano) y esperé a mis colegas del ministerio.

Llegaron lo más contentos, explicándome que ellos utilizaban el tiempo swazi (este creo es el gentilicio correcto, aunque no sé qué hacer con la z), y que era normal llegar tarde... Así fue, luego, que llegué efectivamente tarde a dos de las tres reuniones con funcionarios que tuve en el día y medio que estuve allí.

Las reuniones fueron bastante productivas, y podrían haber sido aún mejores si el viernes no hubiera salido en el diario el comunicado oficial mediante el cual el área de ciencia y tecnología pasa del ministerio de educación al de información, comunicación y tecnología. Ya me había reunido con la gente de educación, y no tenía tiempo de arreglar reuniones con la gente del otro ministerio. Básicamente porque los viernes a la tarde nadie trabaja en Swazilandia.
Entonces aprovechamos para hacer un poco de turismo. Uso el plural porque por una de esas casualidades del destino coincidimos en Swazilandia con un equipo de mi ex-oficina, si bien basado en Dakar, dependiente de Montreal. Cómo ellos tampoco tenían nada que hacer a la tarde fuimos al Mantenga Cultural Village, una reproducción de una aldea tradicional swázica, donde además hay una función de baile tradicional, una de las principales atracciones culturales del país.

Aquí pueden verme ensayando las danzas típicas. Debo tener algún ancestro Swazi, porque viendo este video está claro que lo llevo en la sangre:





Las fotos del paseo pueden verse en:
http://www.facebook.com/album.php?aid=151610&id=1040641924&l=81a37


Durante la visita por la aldea típica, nos explicaron varios detalles de la vida tradicional swázica. Los hombres normalmente tienen dos esposas, y si tienen amantes éstas solamente están permitidas si son más jóvenes que ambas esposas... Si el jefe no puede tener hijos con alguna esposa, puede tenerlo con alguna otra mujer, pero luego estos hijos serán entregados a la esposa oficial para que los críe... De todas maneras, la autoridad política de la aldea la tiene el patriarca, padre del jefe de la aldea, y la económica la madre del jefe. Una sociedad autoritaria y sexista hasta más no poder... El rey, a su vez, ejerce el poder ejecutivo y el legislativo, como monarca absolutista. Tiene 9 esposas para las cuales construyó otros tantos palacios. Anda en autos 0 km de lujo, mientras su país se sumerge en la pobreza, y tiene la más alta prevalencia de HIV/SIDA del mundo. Un lugar interesante, para visitar...


Lo único que no entiendo es porqué te tratan de pintar la poligamia como algo muy positivo... Quién en su sano juicio puede querer tener dos (o más) esposas????? ;-)

Así les va, a los swazis...

sábado, 21 de febrero de 2009

Oranjemundanas






Algunos de ustedes recordarán (Hernán G.B. seguro que sí) el hallazgo de un barco hundido en las costas namibienses el año pasado, justo cuando estábamos planeando nuestra venida. Bueno, se trata de uno de los descubrimientos más importantes de la historia de la arqueología submarina, en términos del tesoro encontrado. Más de tres mil monedas de oro, la mayoría españolas, “excelentes” con las caras de los reyes católicos, así como tres astrolabios, casi una tonelada y media de lingotes de cobre con la marca de los Fugger, lingotes de estaño, cientos de colmillos de elefantes, cañones, balas, mosquetes, vajilla de peltre, peines de marfil, anclas de hierro, maderas del barco, y más cosas, un total de más de siete mil quinientas piezas. Ahora bien, de dónde saco todos estos detalles? Es que el martes pasado estuve ahí. En las salas donde guardan las piezas encontradas, en Oranjemund.

Oranjemund es la ciudad más austral de Namibia, algo así como la Ushuaia namibiense. Queda justo en la frontera con Sudáfrica, en la desembocadura del río Oranje (de ahí su nombre). Fue establecida en 1936 en una zona completamente desértica, como sede de operaciones para la CDM, la compañía dueña entonces de los derechos de prospección de diamantes en la zona del Sperrgebiet, y reemplazó a la ahora desértica Kolmanskop (ver mi nota sobre Lüderitz de Agosto o Setiembre de 2008 y las fotos desde el aire).

Esta zona, el Sperrgebiet, es la mina de diamantes aluvionales más importante del mundo. Qué catzo significa eso? Que los diamantes no provienen originalmente de acá, sino que salieron a tierra a más de dos mil kilómetros de distancia, en la zona de Kimberley, en Sudáfrica. De ahí el río Oranje los vino trayendo desde hace siglos para la costa, puliéndolos en el camino. Los diamantes que llegan de buen tamaño son por lo tanto de la mejor calidad, si sobrevivieron el viaje…

Hablando de viaje, se llega a Oranjemund con un avioncito turbohélice de 19 plazas que sale del aeropuerto nacional de Windhoek (el aeropuerto de Eros), y tarda 4 horas porque para en Walvis Bay y Lüderitz, todos lugares conocidos para ustedes. Tarda 4 horas, digo, pero como además salió con 4 horas de retraso, el viaje se hizo largo y cansador. Sin embargo, el vuelo es espectacular, gran parte del tiempo sobre el desierto, uno termina embobado mirando hacia abajo:
http://www.facebook.com/album.php?aid=150909&id=1040641924&l=32605

La llegada a Oranjemund tiene sus bemoles. En el aeropuerto hay una especie de “frontera” en la que te controlan los documentos y verifican que hayas obtenido autorización oficial para entrar. Esta autorización “oficial” sin embargo no la da el gobierno, sino NAMDEB, la empresa dueña de los derechos de explotación de los diamantes. Los dueños de NAMDEB son, por partes iguales, el gobierno namibiense y De Beers, una empresa anglo-sudafricana que es la más importante diamantera del mundo. Cuenta la leyenda que NAMDEB contribuye el 90% de los impuestos namibienses. Qué seríamos sin los diamantes, debería estar preguntándose el gobierno…

Bueno, pero me fui por las ramas, les estaba hablando (escribiendo) de la llegada a Oranjemund. Una vez verificada la autorización, la empresa te provee de una tarjeta magnética que es tu documento de identidad mientras estás ahí. Sirve para pasar el molinete de salida del aeropuerto, y también, y sobre todo, para entrar a la mina. Pero sobre eso más tarde.

Como ya habrán visto en las fotos, Oranjemund es una ciudad artificial. Fue fundada en 1936 con el solo objetivo de ser la sede de la compañía diamantera, entonces la CDM. Es una ciudad sin ninguna gracia, ya que todas las casas son iguales, y básicamente propiedad de la empresa. Es prolijita, parquizada, y lo que sí, hay muchos Oryx pastando en las calles, aparentemente venidos del desierto tentados por el verde de la ciudad, que no es el mismo verde que atrae a sus habitantes, valga la aclaración...

A qué entonces fui yo a Oranjemund, si los diamantes no son mi especialidad, en todo caso debería haber mandado a Soledad! Es que había una reunión para discutir qué hacer con el tesoro recuperado del barco, cómo conservarlo, cómo y dónde exponerlo. Y participaban de la reunión expertos en arqueología, pero también varios burócratas como yo más preocupados por el proceso político y por garantizar que las cosas se hagan de acuerdo con los estándares internacionales y con la mayor transparencia posible. Esto último no siempre es el caso, y lamentablemente tengo que decirles que no autorizaron la difusión de las fotos que sacamos del tesoro, por ningún medio. Y por lo tanto, no las puedo publicar ni acá ni en facebook.

En cualquier caso les cuento que el barco aparentemente era un barco mercante portugués que iba para la India. Ya había parado más al norte, probablemente en las actuales Ghana o Benin, y había cambiado alguna boludez que brillaba por una buena cantidad de colmillos de elefante. Pero el cobre y el estaño iban a la India para ser cambiados por productos locales, particularmente especias. Según se supone, se hundió en 1525. Y lo encontraron nuevamente en 2008.

Cómo encontraron el barco? Bueno, buscando diamantes en el fondo del mar, pero en seco. Como los diamantes en tierra parecen haberse agotado, NAMDEB (les hablé de esta empresa?) ahora los busca en el mar. Y el proceso es el siguiente: construyen diques de arena cerrando pedazos del mar, como hacen los holandeses para ganar terreno al mar y los argentinos para crear reservas ecológicas en la costanera sur. Cuando el agua se evapora, queda el fondo del mar a la vista. Entonces aplican una especie de aspiradora gigante que remueve toda la arena y los sedimentos superficiales, hasta llegar hasta la roca madre. Este es el mismo proceso que usaron en toda la mina en tierra firme. La aspiradora desemboca en una especie de colador (al menos así me lo imagino yo), donde quedan los diamantes. La arena colada va luego a parar a unas gigantescas dunas artificiales. Cuando ya aspiraron toda la zona expuesta, descuidan los diques (que estaban siendo constantemente reconstruidos, recuerden el trabajo que es mantener los castillitos de arena en la playa) y dejan que el mar retome la zona. Así van porción por porción de playa, a lo largo de los 110 km que tiene la costa de la mina. Un laburito, bah, pero parece que vale la pena. O valía, porque según dicen con la crisis nadie compra diamantes y la mina está cerrando. De hecho ya echaron a gran parte del personal. De qué vivirá Namibia de ahora en más, se preguntarán… pues bien, parece que es la hora del uranio. Este país me hace acordar al chiste en el que los otros países (hermanos) latinoamericanos se quejan con dios por todas las riquezas naturales que le dio a Argentina y dios responde que él es justo y para compensar llenó el país de argentinos…

Otra vez me fui por las ramas y el texto ya es un poco largo. Acá publiqué las fotos autorizadas de la mina:
http://www.facebook.com/album.php?aid=150912&id=1040641924&l=9acef

A esta altura ya se habrán imaginado cómo descubrieron el barco. Efectivamente, cuando secaron un cacho de mar se encontraron con el naufragio, ahí, en seco, frente a sus ojos (acabo de escribir ojos con hache, qué vergüenza, el masculino de hojas). Dicen que es muy probable que si el estado namibiense no fuera tan influyente en NAMDEB probablemente nadie nunca se hubiera enterado del hallazgo… Párrafo aparte (esta expresión parece gustarme, la mitad de mis textos la usan) para la seguridad en la mina. Antes de entrar, te tapan todos los agujeros. Me refiero a los de cualquier artefacto que entres a la mina. Oops, estoy complicando la cosa. Me refiero a la cámara de fotos, por ejemplo. Te ponen calcomanías de seguridad tapando el compartimento de las pilas, y el de la tarjeta de memoria. (Qué habían entendido?) Bueno, eso es lo de menos. Para salir, te pasan por tres cuartos distintos donde te escanea una máquina especial para ver si tenés trazas de diamantes. Y para los que dan positivo, radiografía de cuerpo entero… Es una sensación bastante rara que a uno lo traten aún peor que en el chequeo de seguridad de un aeropuerto de Estados Unidos. Pero créanme, ocurre.

Mientras tanto, en Buenos Aires, hoy festejan el cumple de Emma… Feliz cumple, mi princess, 3 añitos, ya sos grande, grande, gigante! (pronúnciese con erre gringa)

viernes, 20 de febrero de 2009

Curiosidades namibienses

Sabía usted que Windhoek, capital de Namibia, tiene la misma cantidad de habitantes que Quilmes?
Pero no el partido de Quilmes, sino la Ciudad de Quilmes.
El partido (incluyendo Bernal, Ezpeleta, etc.) la supera ampliamente...

jueves, 19 de febrero de 2009

Paseo de un fin de semana de diciembre


Ahora que Sole y los chicos están en Buenos Aires, me aburro. Y por lo tanto aprovecho para poner un poco al día las fotos.
A principios de diciembre pasamos un fin de semana en Swakopmund y aledaños. Un poco para ir a la playa, y otro poco para conocer algunos lugares de esa zona que todavía nos faltaba conocer. Fuimos con Paqui, Luis y Pablete, el amigo de Mati y príncipe de Emma.
En Swakop a la mañana no hacía calor, pero eso no nos impidió andar paseando por ahí (cómo si el frío namibiense pudiera competir con el montrealés, por favor!). Después subió la temperatura y los chicos terminaron jugando con agua:
http://www.facebook.com/album.php?aid=150769&id=1040641924&l=ab456

Al día siguiente hicimos una excursión por el desierto en 4 por 4 hasta llegar a un lugar llamado Sandwich Harbour. Esto queda al sur de Walvis Bay, dentro del parque nacional Namib-Naukluft. Es un lugar impresionante donde el desierto se encuentra con el mar:
http://www.facebook.com/album.php?aid=150777&id=1040641924&l=69bcb
http://www.facebook.com/album.php?aid=150780&id=1040641924&l=fc603

El lunes, que era feriado, volvimos para Windhoek dando una vuelta por el norte. Primero fuimos a Cape Cross, donde se encuentra la más numerosas colonia namibiense de focas del cabo. Fue bastante impresionante porque al ser época en que nacen las crías, muchas están muertas tiradas por ahí, incluso en el medio del camino. Al principio nos preocupamos por cómo reaccionarían los chicos, pero la verdad es que se lo tomaron lo más bien, creo que Sole y yo quedamos más impresionados que ellos:
http://www.facebook.com/album.php?aid=150784&id=1040641924&l=fc3bc

De Cape Cross volvimos para el este hacia Windhoek, pasando por una formación geológica llamada Spitzkoppe, conocida como "el Matterhorn namibiense". Este mote probablemente se lo puso alguien que nunca estuvo en Suiza, pero bah, no seamos quisquillosos. Spitzkoppe es una formación de roca volcánica que quedó expuesta con la erosión del volcán propiamente dicho. Es decir, es la magma endurecida que nunca salió del volcán, el corazón del volcán, pero que con los años la erosión se llevó todo lo que la rodeaba y quedó ahí, en el medio del desierto. Era un refugio privilegiado para los San (antes llamados "bosquimanos" por los blancos, en inglés "bushmen", es decir, hombres de la tierra salvaje, o por qué no simplificarlo, "salvajes") y de esa época datan las pinturas rupestres que se encuentran en varios sitios de la Spitzkoppe, algunas de ellas muy fácilmente accesibles, simplemente estacionás el coche en frente. Es un lugar muy lindo y se puede acampar, así que ya estamos haciendo planes para cuando pase la época de lluvias:
http://www.facebook.com/album.php?aid=150844&id=1040641924&l=99eb6

Bueno, los dejo porque con el diluvio que cae en este momento sobre Windhoek tengo la sensación de que está lloviendo adentro y voy a revisar las ventanas y ver si no hay goteras (me estoy poniendo viejo y neurótico, o tal vez sea sólo el aburrimiento)...

martes, 20 de enero de 2009

Etosha

Salimos para Etosha a las 3 menos cuarto de la tarde del viernes 16 de enero de 2009. Dos y cincuenta y cinco tuvimos que parar para que Mati haga pipi. Para ese entonces ya habíamos salido de Windhoek hacía cinco minutos, y eso que los viernes a la tarde son los ratos de mayor tráfico. El final del trayecto fue más lento. Una vez entrado al parque (Etosha es el parque nacional más antiguo de África, fundado en 1907, un año antes incluso que el glorioso ciclón de Boedo), nos tuvimos que detener varias veces. Claro, no era cuestión de pisar ni a las cebras, ni a los springboks, ni a las jirafas, que cruzaban en manadas la ruta. Había que ser respetuoso y dejarlas cruzar, como si estuviéramos en Canadá…

A eso de las siete, justo cuando se estaba por largar a llover, llegamos a Okaukuejo, el camping / resort en el que nos teníamos que encontrar con nuestros amigos. Armamos la carpa a las apuradas, Jimmy apuró el asado (el braai, él es namibiense!) y, cuando los bifes estaban casi listos, se largó la lluvia de verdad. Los chicos ya se habían dormido en la carpa, así que con Sole nos turnamos para comer en la habitación que se habían tenido que alquilar Cintia y Jimmy porque se olvidaron dos parantes de su carpa. Mientras mirábamos llover, lamentábamos no habernos olvidado ningún parante nosotros. Ni una mísera estaca…

El estreno de la carpa fue, entonces, bajo la lluvia. Se la bancó muy bien, y dormimos todo lo bien que se puede en estas circunstancias. Yo me desperté varias veces a la noche con las llamadas de la empresa de alarmas que me informaban que estaba sonando la alarma del cerco perimetral en casa. Como estaba lloviendo asumí que era la humedad (la que mata) y todas las veces decidí seguir durmiendo. Por suerte tenía razón. Tanto es así que para la noche siguiente decidí apagar preventivamente el celular…

A la mañana del sábado salimos temprano a ver los animales. Un "game drive" siguiéndolo a Jimmy, nuestro experto guía espiritual. Qué se puede decir de los animales. Vean mejor las fotos en:



Estas son unas 150 de las más de 500 fotos que sacamos en dos días. Las ventajas de las cámaras digitales...

Lo que sí vale la pena mencionar es la cantidad de animales que se ven. Cientos o miles de cebras, springboks y ñus. Decenas de jirafas. Decenas de oryx, kudus e impalas. Muchísimos chacales, varias hienas. Algún elefante y rinoceronte. No vimos gatos grandes (ni leones, ni chitas, ni leopardos) aparentemente porque no era el momento adecuado de la temporada. Por el lado de las aves, los avestruces no te llegan a aburrir nunca. Especialmente a la parrilla. Pero se ve una cantidad de aves impresionante, y dicen que en febrero se ven aún más. En febrero no nos toca, en marzo estaremos en Argentina, pero en abril ya me veo de vuelta por Etosha.

A la tardecita, después de pasar las horas más calurosas en la pileta, hicimos otro "game drive", y a la noche otro asado. Ya teníamos casi una rutina. El domingo desarmamos la carpa, hicimos un game drive largo por nuestra cuenta (ya que Cintia y compañía salían para seguir su paseo por Namibia) y a las cuatro de la tarde salimos para Windhoek. A las ocho llegamos a casa con los chicos exhaustos, pero felices. El domingo nos habíamos subido a la camioneta a las 10 de la mañana y hasta las ocho de la noche prácticamente no bajamos, salvo para hacer pipi. Tengan en cuenta que dentro del parque no te podés bajar del auto salvo en lugares muy precisos (los baños, por ejemplo), ya que siempre puede andar por ahí un leoncito o un "león pardo" como dice Mati. Finalmente, Etosha no es un zoológico, sino un verdadero parque nacional. Una aventura imperdible.

Si después de ver estas fotos todavía dudan de romper el chanchito y comprarse un billete en el vuelo de South African que desde abril va directo Buenos Aires-Johannesburgo, ya no sé qué ofrecerles... Los esperamos listos para llevarlos a Etosha, directo del aeropuerto!!

sábado, 10 de enero de 2009

Sábado de pileta

Los chicos disfrutando de la pile. Mati está dejando los "manguitos" y ya se larga a nadar.
No se pierdan el concierto al final...

miércoles, 7 de enero de 2009

Año nuevo se pasó volando


En contraste con la populosa fiesta navideña, nuestro año nuevo namibiense fue tranquilo. Lo pasamos en Walvis Bay, la ciudad portuaria más importante de Namibia. Nuestros amigos Christine y José tienen una casa allá, y nos invitaron a pasar una semanita. Es buenísimo sentir que uno va haciendo amigos tan buenos tan rápidamente.

El plan en Walvis era simple: playa y relax. Que los chicos jueguen y los padres descansen. Y así fue. La playa a la que íbamos se llama Langstrand, en alemán, o Long Beach, en inglés, y ocupa básicamente los treintaypico de kilómetros que hay entre Swakopmund al norte y Walvis Bay al sur. Es una playa sin ninguna infraestructura, y lo más conveniente es ir en 4x4. Por lo tanto, fue el bautismo de fuego, o mejor, de arena, de nuestra flamante camioneta. Se portó muy bien, para ser una 4x4 "blanda", a diferencia del LandCruiser de José, que es un todo terreno en serio. Fue la primera vez que manejé en arena, y no es tan fácil. Todos los días se aprende algo nuevo.

Una vez en la playa, armábamos el campamento: una especie de mediasombra puesta vertical para tapar el viento. Varias sombrillas. Un lugar para el baño entre las dos camionetas. Y lo más importante, la parrilla, y la heladerita que estaba enchufada a la batería de la LandCruiser.
Así que la historia era llegar a eso de las 11, empezar a preparar un asado con leña (pescado, cerdo, antílope, lo que hubiera ese día), servirse una cervecita, y relajarse. Mientras tanto iban llegando por bandadas los amigos de Christine y José, en su mayoría alemanes, además de Jesús, casado con una alemana.

Ahora bien, nota al margen para la definición de alemán. Fue muy interesante para mí reencontrarme con vivencias de la época de la escuela. Los alemanes de los que hablo (escribo) eran casi todos namibienses, nacidos y criados acá. Sin embargo, entre ellos hablan todos en alemán, a sus hijos les hablan solamente alemán, toman cerveza como alemanes, compran productos alemanes, varios manejan autos alemanes, aunque en eso ya me parece que estoy hilando muy fino. En resumen, muy parecido a muchos de mis compañeros de colegio. Con una diferencia, la casi totalidad de mis compañeros (entre los que me incluyo) se buscó pareja fuera de la comunidad alemana. Acá el tema era distinto, los alemano-namibienses en general habían traído su pareja de Alemania. Salvo claro el caso de Christine que se casó con José, español. La cultura alemana se mantenía más fuerte acá que en lo que recuerdo de la gente de mi colegio. Tal vez más parecido a la gente del Ballester que la del Goethe, aunque acá puede que estén actuando mis prejuicios (no, seguro que son ellos!). En fin, una interesante observación antropológica para acompañar el relax. Observación participativa de la tribu alemana namibiense. Casi daría para una tesis...

Ya que estamos con las costumbres alemano-namibienses, el brindis de año nuevo lo hicimos al mediodía del 31, con champagne sudafricano y prosecco italiano (no había Sekt?), incluso antes de que fuera año nuevo en las Islas Salomón, aquellas del día de antes (recomiendo esa novela de Eco para cuando estén muy relajados y con capacidad de atención alta). Bueno, me fui de mambo, en qué estaba? Sí, en que la vida de playa, de tanto relax, cansa. Así que ninguna de las familias presentes el 1 en la playa había llegado a las 12 despierto. Es una sensación rara, la de haberse acostado antes de las doce ese día, pero se sobrevive. Al día siguiente igual es primero de año, y los chicos igual se levantan a las 7.

Pero había querido contarles de la playa. Es parecida en cierta manera a la de Cariló, menos los pinos. Vegetación no hay ninguna, pero sí una amplia playa. Y en el fondo dunas que acá son desierto. Atrás de donde parábamos nosotros es además una especie de reserva natural porque anida una especie de gaviota namibiense en peligro de extinción. Hay bastante viento, aunque en los días que estuvimos estuvo muy tolerable. El mar es parecido al nuestro, al de Pinamar o Mar del Plata (claro, es el mismo mar, solamente del otro lado!), pero bastante más transparente. Y unos grados más frío. Igual lo disfrutamos al mango, especialmente Mati, pero también Emma. Jugaron todos los días en la playa y se desmayaban en el auto a la vuelta. Fue muy lindo verlos tan contentos.

Las fotos del último día del año:
http://www.facebook.com/album.php?aid=147572&l=3d40a&id=1040641924
Y las de año nuevo:
http://www.facebook.com/album.php?aid=147576&l=f6b54&id=1040641924

En esos días, una sorpresa más de parte de nuestros anfitriones. Resultó que Werner, el papá de Christine, tiene un ultraliviano en el aeropuerto de Swakopmund y nos invitaba a volar con él por sobre el desierto, para ver las dunas desde arriba. Difícil de describir la experiencia, realmente alucinante. Subimos de a uno, primero volé yo y después Sole. Siempre al mando de Werner, quien incluso nos dejó pilotear un rato. Fue inolvidable.
No se pierdan las fotos:
http://www.facebook.com/album.php?aid=147578&l=5dcf9&id=1040641924

Con esa experiencia coronamos unos 5 hermosos días en la costa namibiense. Todavía nos quedó tiempo para alguna excursión a las dunas y al faro el sábado, y el domingo nos volvimos ya a "casa".

http://www.facebook.com/album.php?aid=147586&l=624a2&id=1040641924

Pero ustedes saben que somos culo-inquieto. Ya estamos planeando nuestro próximo viaje al parque nacional Etosha, con Cintia y Jimmy, dentro de unas semanas. Ese viaje seguro que producirá alguna que otra entrada de blog. Hasta entonces! Feliz año!!

lunes, 29 de diciembre de 2008

Navidades namibienses


Nuestros amigos españoles estaban excitados: “Pasaréis las navidades en Namibia? Qué experiencia, navidades con calor, junto a la piscina!” Claro que para nosotros estas navidades calurosas no fueron ninguna novedad, más bien una vuelta a las fuentes. Bienvenida, además, después de varias navidades con más o menos nieve pero nunca con menos frío…

Teniendo en cuenta que llegamos a Namibia hace solamente tres meses y medio (al menos como familia), imaginarán que pasamos unas fiestas tranquilas, tal vez en un pequeño círculo de amigos recientes. Bueno, no, si pensaban eso no conocen a Soledad… El día que llegó Sole a Windhoek ya estaba haciendo amigas hispanoparlantes en el supermercado. Al día siguiente tuvimos la primera fiesta. Es decir, al día de hoy, la red de amigos está ya casi al nivel de Montreal. La componen, entre otros, españoles, namibienses, cubanos, nicaragüenses, bolivianos, noruegos, finlandeses, argentinos, un crisol de razas…

Lo que no fueron, las navidades, por lo tanto, es tranquilas. No ayudó que Mati anduviera con mucha fiebre, tampoco. Pasamos la noche buena en lo de Rosalba y Mauri, en un grupito de unos 30 adultos e incontables criaturas corriendo por ahí. Aprovechamos que uno de los numerosos médicos cubanos presentes era pediatra, para que de paso lo atienda a Mati ahí nomás. Diagnóstico: lo de siempre. Ya se le pasará… Los sanos comimos un medio cochinillo hecho a las brazas al estilo cubano, moros y cristianos, torta de panqueque de Sole, melón con jamón, y alguna otra delicia que se me escapa. Regado con cerveza Carlsberg, que estaba de oferta y salía la mitad que la Windhoek Lager, Savanna Light (una sidra namibiense), Havanna Club y champán sudafricano. La pasamos muy bien, casi toda la gente que uno se cruza por acá es interesante, conversamos mucho, chupamos otro tanto, y por suerte nuestra casa queda a 7 cuadras nomás…
Las fotos de nochebuena están en facebook:
http://www.facebook.com/album.php?aid=53439&l=ffbfb&id=553424579

Al llegar a casa, ya había venido Papá Noel!! Qué sorpresa!! Todavía no entiendo como el guardia de seguridad no lo vio entrar, o lo dejó pasar… Un año más, la desilusión navideña, busqué bajo el arbolito, busqué y busqué pero no encontré la maldita copa libertadores… Esperemos que “Santa” la traiga el año que viene. Yo sigo pidiendo lo mismo todos los años… El juego de dardos que me trajo, sin embargo, está muy bueno y ya me estoy poniendo a practicar. El año que viene quiero la copa, sí o sí, o todos los dardos van a Savino…

Soledad en cambio ligó un equipito de música justo como el que ella quería, o al menos eso quiero creer. Mati se hizo de un jueguito para la tele, V-tech, que son las atari de hoy, con jueguitos de Shreck, Diego, y Winnie Pooh. Emma tuvo que esperar la mañana del 25 para abrir sus regalos, porque estaba profundamente dormida cuando llegamos a la noche. De todas formas, su espejo de princess con todos los implementos para maquillarse (no sé como denominar el asunto) no la defraudó para nada. En fin, estábamos todos contentos, porque en el fondo yo tampoco creía que el gordo rojo ese me iba a traer la copa…
Las fotos de navidad están en facebook:
http://www.facebook.com/album.php?aid=53547&l=a63b6&id=553424579

El día de navidad propiamente dicho lo pasamos muy tranquilos, en casa, solos ahora sí, poniendo en condiciones la casa, sobre todo la pieza de Emma, que ahora tiene cama propia, aunque todavía le da miedo dormir ahí.
Fotos varias de casa en facebook:
http://www.facebook.com/album.php?aid=53555&l=7cd44&id=553424579

Para año nuevo nos vamos a la casa de Christine (namibiense germanófona) y José Ignacio (español) en Walvis Bay, en la costa, donde esperamos que haga 15 grados menos que acá (igual, ni parecido a Montreal:-). Ya les contaremos.

Feliz año nuevo para todos! Los extrañamos!

lunes, 24 de noviembre de 2008

El salón de los equipajes perdidos

Acababa de llegar al OR Tambo, aeropuerto internacional de Johanesburgo, camino a París. Como corresponde, me fui directo al transfer desk. Pregunté si podía aprovechar las cuatro horas que tengo en Joburg (así la llamamos cariñosamente los habitantes de esta parte del mundo) para buscar la valija que se perdió en el trayecto Buenos Aires-Windhoek cuando llegó Sole, el 12 de setiembre. Me dijeron que si seguía por ahí no iba a poder salir, que mejor volviera a la terminal A1 (ésta era la A2) y pasara migraciones, que ahí estaba la gente que se ocupaba de las valijas.
No supe que pensar, así que les hice caso.
Pasé migraciones, fui a la oficina de equipajes.
Les expliqué el problema.
Me mandaron a la terminal doméstica, planta baja, a la otra punta del aeropuerto, que es donde se juntan los equipajes perdidos. Supongo que a los equipajes les gusta m'as el ambiente de ese lado.
Así que fui.
Les expliqué el problema.
De cuándo?!?! me preguntaron... No... si es de hace más de dos meses, ya no las tenemos acá.
Ernesto, con cara de desolación.
Y entonces?
No, que vaya al final de la terminal doméstica, me tome el ascensor y suba al cuarto piso.
Ahí es donde guardan las valijas veteranas.
Pero apurate porque cierran a las cuatro y media. Eran las cuatro y cuarto. Se ve que las valijas de edad avanzada prefieren acostarse temprano...
Valía la pena internarse en el salón de los equipajes perdidos teniendo solamente quince minutos?
La cara de desolación no se iba.
Al final, me dije, no tengo otra cosa que hacer, si mi avión igual sale ocho y media.
Y me fui corriendo.
el ascensor no venía nunca.
pero al final, llegué.
cuatro y veinte, pero llegué.
Les expliqué el problema.
Les dije que sabía que estaban por cerrar, pero que aunque sea me dieran un ratito.
De bastante buen modo, me indicaron las filas de estantes correspondientes a septiembre. No eran tantas, lo que por un lado me alentó (parecía que me iba a alcanzar el tiempo) y por el otro me preocupó (si son solamente tres filas de estantes de unos diez metros de largo y en tres niveles, menos de una cuadra de valijas puestas en fila, la probabilidad de que la nuestra fuera una de esas era baja.
Decidí enfrentar al destino. Vamos una por una.
Hay que acostumbrarse a mirar valijas, porque no solamente parecen todas iguales, sino que, en realidad, son todas iguales...
a los tres metros había una valija negra a punto de caerse del segundo estante.
con un identificador de "Frutillitas".
Sí, era la de Emma!
era la valija que buscaba.
era la valija que esperamos dos meses y medio!!!
era la valija que nadie podía encontrar!!!
hasta tenía un cartelito con la fecha, 12 de septiembre!!
Increíble!!!
Cuando tendría que haberlos mandado gloriosamente al carajo, decidí agradecerles calurosamente toda la ayuda prestada para encontrar la valija (sí, ese "y, buscá por acá y por acá")
En fin, mañana la mandan a Windhoek, en el vuelo que llega 12:55, se supone que después de esa hora la llaman a Sole para mandársela a casa...
Todavía no lo puedo creer!!!!

[escrito en Johannesburgo, en el salón de Air France, listo para salir a París]

jueves, 20 de noviembre de 2008

Diarios Lesóthicos

El título de esta entrada del blog no fue fácil de decidir. Como rima con roto, Lesotho es candidato permanente a la rima chabacana fácil. En fin, lesótico me gusta más...y después de las críticas recibidas a mi título dedicado al río Swakop, decidí moderar mi lenguaje.

Lesotho significa “la tierra de los Basotho”. De hecho, como colonia inglesa, se conocía como Basotholand, o sea “la tierra de los Basotho, pero en inglés... Los Basotho hablan Sesotho. Y así es como se construye este lenguaje. Que es muy parecido al Setswana, que los Batswana hablan en Botswana. En ambos lenguajes, suerte se dice Pula, que es también la palabra para lluvia. Es que en Botswana, por lo menosm no llueve nunca. Pula también es la moneda de Botswana. La de Lesotho se llama Loti, y el plural, Maloti (1 Loti, 2 Maloti, etc.). Buenos días se dice Dumela, Dumela-Mme si es a una mujer, Dumela-Ntate si es a un hombre. Dumela-Ssamigos!

Qué c... hago en Lesotho aparte de aprender dos palabras en Sesotho? (Uy, otra vez se me escapó el guarango, pero cómo se dirá carajo en Sesotho?) Estoy participando de un seminario de capacitación para las Comisiones Nacionales para la UNESCO de Botswana, Lesotho, Malawi, Namibia, Sudáfrica, Zambia y Zimbabwe. Como soy el “punto focal” para Lesotho, me toca a mí. Aproveché también para visitar a las personas clave para mi trabajo acá. El decano de la facultad de ciencias de la NUL (National University of Lesotho, por las siglas, o “nulo” traducido del inglés), la directora de ciencia y tecnología del Ministerio de Comunicaciones, Ciencia y Tecnología, el director de agua y el comisionado de aguas del ministerio de agricultura, el director de medioambiente del ministerio de medio ambiente y turismo, y gente de ese estilo.

A esta altura debería explicar qué son las Comisiones Nacionales de UNESCO, y porqué las capacitamos. Pero bah, búsquenlon en internet, que si no está ahí, no essisste...

Ya que cité a Maradona, ayer ganó Argentina en Escocia y el fenómeno Maradona fue tal, que por la CNN transmitían el partido desde fuera del estadio. Se ve que no tenían los derechos de transmisión, pero tenían un tipo parado fuera del estadio, al que enfocaban mientras contaba lo que iba pasando dentro. Muy gracioso, y bastante expresivo del fenómeno maradoniano. Todo esto es culpa de mi primo Pablo que por el bien del fútbol argentino -y de todos en general- debería haberlo rechazado en el Güemes y haberlo derivado a la salita de Villa León...

Aparte de trabajar, lo único que hice en Maseru, que como todos ustedes saben perfectamente es la capital de Lesotho (en realidad el único que lo sabía es mi ahijado Gonzi, pero bueh...), fue tratar de conseguir la camiseta de Lesotho (... se tiene que transpirar... ) para mi colección que pronto pondré en la web, ya que tuve que doblar y guardar las 50 camisetas porque Soledad no las quería más colgadas en nuestro placard.

Hasta el momento, jueves a la tarde, fue inútil. Tras recorrer un par de tiendas, me mandaron a la sede de la LEFA, como la AFA, pero LEFA, donde tras hablar con todos los dirigentes presentes, incluyendo al CEO que sería el Grondona vernáculo, finalmente conseguí que me ofrecieran una remera “Small”, que era el único tamaño que les quedaba, porque están cambiando de umbro a Adidas. Pero me dieron una pista, de un posible local al final del pueblo (digo, de la ciudad capital). Llegué, transpirado, y estaba cerrado. Claro, eran las 5 y 4 (no y cuarto, y cuatro!), y cerraban a las 5. En ese momento me vino a la memoria mi periplo por Almaty, Kazakhstan, hace dos años, cuando infructosamente recorrí la ciudad durante toda una tarde, tomando taxis que me cobraban por adelantado y paraban a la media cuadra, porque ahí les había pedido que me llevaran, sin que pudiera verdaderamente entenderme con nadie, y desde las 3 de la tarde era de noche. Nunca conseguí la camiseta de Kazakhstan. De hecho, nunca la vi (existe? fue una pesadilla?).

Decidí que no me iba a pasar lo mismo en Lesotho, no por mi admirable dominio del Sesotho, ni por el hecho de que de todas maneras todos hablan inglés, sino porque iba a perseverar, y sobre todo porque tenía más días por delante. Un vendedor me prometió una para hoy, pero ya son casi las cuatro y no me pude liberar, bastante que estoy escribiendo esto mientras otra gente habla sobre Educación para el Desarrollo Sustentable (¿?). Mañana espero poder conseguirla. No es que sea muy linda, pero cuántos de ustedes tienen la camiseta de Lesotho?

Mientras caminaba por la metrópolis lesóthica, noté que la gente me miraba raro, como algo exótico, nada lesóthico. Claro, tardé poco en darme cuenta de que era el único blanco en la calle. Lesotho es un país que nunca tuvo apartheid, y que tiene resuelto el problema racial hace ya muchos años. Se respira más fácil el aire de acá.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Okambara



El otro día Armin, mi compañero de la secundaria, me preguntaba por facebook dónde queda Okambara. Lo mismo me preguntaba yo, el otro sábado (1ro de noviembre) tras pasar la tercera tranquera con el cartel "Okambara 8km". Esta resultó ser la última, y a 130km al oeste de Windhoek, contando más de 35km de ruta de ripio y arena, llegamos al "lodge" Okambara. Nos podrían haber avisado de la conveniencia de una cuatroporcuatro. Fuimos en nuestro auto rojo, que es bastante bajito y sufrió lo suyo. Pero llegamos.

Qué es Okambara? Okambara es una especie de resort salvaje. Un hotel con diez habitaciones, en el medio del "buschveld", que es algo así como el chaco namibiense. El terrenito del hotel consta de unas 15 mil hectáreas.

El primer día, después de conocer a los habitantes del hotel (ver fotos en: http://www.facebook.com/album.php?aid=144091&l=69570&id=1040641924)
nos quedamos un rato en la pile y a las 3 y media salía el "game drive", que vendría a ser el paseo para ver animales, algo así como un safari desde un landrover. Nos pareció raro que el paseo saliera tan temprano, porque en general es más facil ver los animales más tarde. Claro que no tuvimos en cuenta que el paseo finalmente duró cuatro horas... y vimos de todo...

Después de ver como les daban de comer a las chitas en su jaula, nos subimos a esta camioneta modificada para safari, y nos empezamos a andar. Tardé un rato en darme cuenta de que estábamos yendo por dentro de la jaula de las chitas!!! Íbamos en dos camionetas, y la de adelante llevaba colgados como seis medio costillares crudos atrás, como para un asadazo de esos que prepara Lautaro. Pero no, no eran para consumo humano. Al ratito nomás empezaban a aparecer los chitas de entre los arbustos. Los guías se bajaban y les tiraban los costillares, que los bichos aceptaban razonablemente contentos.... Se ve que estaban acostumbrados a que les dieran de comer, porque las camionetas ni siquiera eran cerradas, si hubieran querido saltaban sobre nosotros sin ningún problema, pa'l postre. Pero bueno, nos perdonaron, la prueba está que acá estoy, escribiendo el blog.
http://www.facebook.com/album.php?aid=144096&l=8f4b2&id=1040641924

De la jaula de las chitas (o será los chitas, la verdad es que no estoy seguro del género a utilizar) seguimos en busca de los siguientes bichos. Pero después de semejante exitación inicial con los felinos, se hizo largo... fue una hora y media por un camino bastante dificil, hasta empezar a ver bichos. El paisaje, de todas maneras, era muy lindo.
http://www.facebook.com/album.php?aid=144099&l=37a8f&id=1040641924

Pero valió la pena. Vimos de todo. Kudus, impalas, steenbok, eland y otros antílopes. Jirafas [UPDATE: 100 veces jirafa, jirafa, jirafa, jirafa, jirafa, 94 jirafas, jirafa va con jota, gracias pa!], cebras, ñus.
http://www.facebook.com/album.php?aid=144100&l=33671&id=1040641924

Y Elefantes (lo tuve que poner con mayúscula, no me queda otra). Un grupo de cuatro elefantes, impresionantes. No se puede describir. Por lo tanto, véanlos en las fotos acá:

http://www.facebook.com/album.php?aid=144097&l=f8684&id=1040641924

Solamente nos faltó ver los rinocerontes. Tendremos que volver, entonces...

La pregunta que nos hacíamos es cómo habían llegado todos estos bichos ahí. Son de ahí? Son importados? Se los afanaron del zoológico de La Plata? A la vuelta del safari, y mientras cenábamos un bife de lomo de oryx espectacular, le pedimos a Christian, el dueño de Okambara, que nos iluminara. Christian es un alemán, para los que piensan que los alemanes se fueron de Namibia hace 100 años, que llegó acá hace 17 años con su mujer (Uschi, me parece) y se estableció en Okambara, previa compra de las dichas quincemil hectáreas. Fue a partir de ahí que empezaron a traer parejas de los distintos animales y largarlas en el terreno. Y en 2002 compraron dos elefantes al gobierno (no son los que usaba Alsogaray en su campaña contra el "estado elefante") provenientes del parque nacional Etosha. Como en Etosha los bichos están tan bien protegidos, tienen que de vez en cuando deshacerse de algunos porque si no se genera una sobrepoblación de elefantes. Bueno, una pareja vino a parar acá a Okambara. Los tuvieron un año en un encierro especial, dándoles de comer y eso y luego los largaron. Desde hace 5 años que estos elefantes no tienen más contacto directo con humanos, y según Christian, se puede decir que son salvajes nuevamente. Lo que sí, tienen implantados chips que permite al conductor del safari localizarlos con unas antenas y así garantizar que uno los vea durante el "game drive". La pareja tuvo dos elefantitos (según Mati, el grande tiene de cuatro años y la chiquita dos), que son totalmente salvajes. La conversa con Christian quedó interrumpida por tres puercoespines que se aventuraron demasiado cerca del lugar donde estábamos cenando, y tuvieron un altercado con el perro. Pobrecito...

El segundo día, a la mañana, decidimos dar un paseo por el buschveld (la v se pronuncia como f, lo demás es facil) que rodea el casco. Vimos algunos bichos y muchas caquitas de bichos demostrando que habíamos llegado tarde. Lo que pasa es que con nuestros dos hijitos es dificil, por no decir imposible, hacer un paseo silencioso. Pero igual estuvo muy lindo. Nos habíamos disfrazado de canadienses, con el equipo olímpico que nos regalaron los Bourgoignie-Duda. Hasta que de repente, se escucharon rugidos viniendo de la montaña, y vimos un bicho grande, negro, bajando corriendo en dirección a nosotros, persiguiendo a otro bicho. El jabón que nos pegamos!!! Salimos rajando hacia la casa, con los chicos agarrados medio a upa medio a rastras, hasta que nos sentimos seguros. Un rato después, ya relajados, pudimos averiguar que simplemente se trataba de una pelea entre dos machos babuinos (monos) que habitan las montañas alrededor de Okambara y que cada tanto se agarran. Pero igual, mientras escribo esto, me tiemblan un poco las manos.

Fotos del paseito de domingo:
http://www.facebook.com/album.php?aid=144092&l=f4aaa&id=1040641924

De vuelta en Okambara, solamente nos quedaba relajarnos un rato, recuperar el aliento y salir de vuelta para casa (es decir, Windhoek).
Fotos del descanso en familia:
http://www.facebook.com/album.php?aid=144094&l=d9936&id=1040641924


Bueno, para los que estén planeando venir a visitarnos, grábense el nombre de Okambara, que casi seguro los vamos a llevar (salvo que, quién les dice, todavía conozcamos un lugar aún mejor). Realmente valió la pena. Y ahora que tenemos la camioneta 4x4, va a ser más facil todavía.

viernes, 24 de octubre de 2008

Fiesta en el cole

El 23 de octubre festejaron, con un día de adelanto, el día de Naciones Unidas en la escuela de los chicos. Fue el primer acto escolar de los chicos, qué emoción!!!

Cantaron el himno de Namibia y el de la Unión Africana (alguna vez tendremos himno del Mercosur, y lo cantaremos?), como en todos los actos públicos. Los himnos me llamaron la atención desde el primer momento, porque son típicos himnos occidentales, cantados en inglés. Nada de música autóctona, algún tam tam, nada. Aburridos como nuestros himnos (salvo el himno a Sarmiento, claro, que de niño era mi preferido, lo confieso). Y la marcha de San Lorenzo, por razones obvias...

Acá todos los actos tienen muchísimo protocolo. A los diputados siempre se los nombra como "honorable fulano", y los alcaldes son "his (o her) worship". En todas las ocasiones recuerdo que una de las primeras medidas de Alfonsín fue derogar el prefijo de "excelentísimo" que se le aplicaba a "Señor Presidente". La cámara de diputados se ocupó por su cuenta de quitarse el "honorable", por lo menos en la realidad...

A todo esto, en el acto de la escuela Mati fue el abanderado de Argentina:

http://www.facebook.com/album.php?aid=142853&l=e8507&id=1040641924

Y Emma y sus compañeritos nos dieron una sorpresa y actuaron la canción de "What a wonderful World". Nosotros no sabíamos nada, fue muy lindo, aunque Sole se quejaba de que Emma fue sin peinarse:

http://www.facebook.com/album.php?aid=142854&l=f7e6c&id=1040641924

Y ahora, la innovación: videos namibienses!!!


jueves, 23 de octubre de 2008

Siempré que paró...

llovió!!! al fin... tras 72 días en Namibia, finalmente llovió. Bah, cayeron cuatro gotas. Y Sole ni se había dado cuenta.
Pero esto sí que es noticia!!!
A quién le importan la crisis financiera y las AFJP???

Me cago en el Swakop

Ya que preguntan...
El Swakop es uno de los tantos ríos efímeros namibienses, es decir, solamente existe como tal durante la temporada de lluvias. El resto del año (ahora) está totalmente seco.

Swakopmund es la desembocadura del Swakop. El origen del nombre, siempre según Wikipedia, viene del vocablo Nama "Tsoakhaub" que significa algo así como "cloaca" o "abertura de excrementos", describiendo el aspecto que tiene este río cuando toma volúmen durante la temporada de lluvias, cuando arrastra masivamente arena, barro, vegetación y cadáveres de animales de todo tipo hacia el océano. El nombre fue cambiado por los alemanes a "Swachaub" (agrego yo que tal vez, como lo sugiere mi padre, haciendo un juego de palabras entre el nombre original y las siglas del Süd West Africa, aunque Wikipedia no lo confirma) y luego a Swakop y Swakopmund:
http://en.wikipedia.org/wiki/Swakopmund#Name

lunes, 20 de octubre de 2008

La camiseta botswaniana


Para Gonzi, la camiseta de Botswana:

Diarios swakopmundianos




Siempre parece haber una buena razón para no escribir. Ahora es el container, que llegó y nos tiene algo ocupados desarmando cajas y armando una casa.



Esa fue la única tarea de este fin de semana, bueno, a parte de jugar en la pile con los chicos y comer un asado con Cintia (que era la única Argentinaen Namibia hasta que llegó Sole, y sí, mal que nos pese y para disfrute de mi suegro, es pincharratas), su marido Jimmy, namibiense, y Luis y Paqui, nuestros amigos españoles, andaluces, de San Fernando, vecinos de María del Valle. Tira de asado (más o menos 4.50 dólares US el kilo, o unos 15 pesitos, para los que se preguntan los precios), bife de costilla, salchicha parrillera namibiense (Boerewurs, pronúnciese BUUREVURS), morcillas (medio picantitas), champiñones y zucchini. Esta vez, nada de antílope ni cebra. Como aperitivo, Windhoek Lager. El almuerzo regado con un rosé y un tinto sudafricanos, y para cerrar un Canasta Cream auténtico de Jerez, frío, con una rodaja de naranja, como nos enseñaron allá, en Jerez de la Frontera. Terminamos de almorzar a eso de las 7 de la tarde, como en casa, y Sole ya tiene acento andaluz.



El fin de semana pasado teníamos aún mejores razones para no escribir. Con Luis, Paqui y Pablo, el amiguito nuevo de Mati y Emma, nos fuimos el viernes a la tarde (les conté que los viernes salgo del trabajo a las 2 y cuarto?) a Swakopmund (http://wikitravel.org/en/Swakopmund) y volvimos el domingo a lanoche.



El sábado a la mañana desayunamos las mejores medialunas namibienses en Pane Fresco en Swakopmund (no es que hayamos probado tantas, pero éstas estaban realmente buenas, recién hechas), y un excelente espresso italiano. Ahí nos encontramos con Luis, un mendocino que está dándole la vuelta al mundo enbicicleta, con una beca de la "Unión Cívica Radical" (le pongo comillas porque no estoy seguro de que todavía exista una entidad con ese nombre, por ahí este muchacho se quedó en el 83, o salió de allá en el 85 y no lee los diarios y piensa que la moneda argentina es el Austral :-) de Godoy Cruz (o será de Cobos?). En fin, las casualidades del destino...



De ahí nos fuimos hasta la Duna 7, a 6 km de Walvis Bay (VALFIS BEI, Bahía Ballena), el principal puerto namibiense, a media horita de viaje de Swakop (como lo llamamos cariñosamente los locales). La Duna 7 es espectacular. Queda cerca de la ruta, pero en el medio de un desierto de arena. Mati decidió no subir, y se quedó con Pablito al cuidado de Paqui, que ya había subido una vez y no le apetecía. Emma decidió venir (cómo ven, a los 2 años la niña ya decide por sí misma. Y por los padres). A los dos pasos, pidió upa. Pero no había forma de convencerla de que se quedara abajo. Así fue que, con la invalorable ayuda de Luis, la llevé a upa, a caballito, sobre los hombros, y como bolsa de papas. A mitad de camino no quería más. Yo, porque Emma estaba lo más contenta. Y después del sprint final, me derrumbé. No podía más, ni respirar. Las fotos lo cuentan todo.







Cuestión es que media hora más tarde, recuperado ya, empecé a disfrutar de la vista. Impresionante. Caminamos un poco por arriba de la duna y luegobajamos caminando. Sole y Emma hacían culo-patín, se divertían a lo loco. Yo bajé haciendo slalom y recordando los días de ski con Alex, Peter y los muchachos canadienses. Alguna vez voy a volver a subir, con una tabla de sand-board. Bah, eso lo digo ahora que estoy tranquilo sentado frente a la compu. Veremos.



De ahí nos fuimos a un merecido almuerzo en el puerto de Walvis Bay. Al lado nuestro, la terminal portuaria, donde seguramente nos esperaba nuestro container. Les decía que Walvis es el puerto más importante de Namibia. Tanto es importante en la región, que si bien Namibia se independizó de Sudáfrica en 1990, Walvis siguió en manos sudafricanas hasta 1994 como énclave en territorio namibiense. En ese entonces, el único puerto namibiense namibiense era Lüderitz, que fue objeto de otra entrada en este blog. Porqué hay tan pocos puertos? La costa namibiense se conoce como "skeleton coast", la costa de los esqueletos, debido a la cantidad de barcos varados en la playa, que parecen esqueletos. Y toda la costa, salvo las ciudades, es parque nacional.



Después de almorzar volvimos Swakopmund y fuimos a la playa (finalmente, es LA playa namibiense, y eso le habíamos prometido a Mati que veníamos a hacer). El cántico oficial: "qué frío hace, lalalá lalá lalá". Pero el frío no pudo con nosotros, y Mati y yo nos metimos, aunque más no sea hasta las pantorrillas.






A las 6 o 7 de la tarde se levantó una bruma espesa y húmeda, mojada diría, que nos echó hacia el centro. El centro de Swakop resultó ser una especie de Villa Gesell, salvo por los negocios de artesanías africanas... Una peatonal más chica que la 3, pero limpia, aunque habrá que ver el aspecto que tiene en temporada. Lo que sí, alas 7 y pico estaban cerrando todos los negocios. Y nunca encontré el Sacoa.



El domingo a la mañana salimos bien temprano para Walvis. Tenía moscontratado un paseo en catamarán que salía a las 8 y media de la mañana. Llegamos justo, sobre la hora, corriendo y nos subimos al barco. El paseo estuvo lindo, Mati y Emma se divirtieron muchísimo, entre las focas que se subían al barco y los pelícanos que venían a comer de la mano del guía. Los delfines que rodearon el barco y casi los podías tocar, fueron otras de las estrellas. Para mí lo mejor fue el almuerzo, una especie de tenedor libre de ostras. Es que en Walvis la industria que más crece es la de las ostras. Trajeron ostras chilenas y las adaptaron al Atlántico namibiense. Claro, el agua está igual de fría. En realidad no, acá es tan fría que las ostras no llegan a reproducirse en libertad (qué será la libertad, para una ostra?), y tienen que tener criaderos en tanques climatizados.









Cuando nos bajamos del crucero, descubrimos que yo había dejado la luz del auto prendida (Qué B.!) y se quedó sin batería. Encima era una 4x4 alquilada, que tenía un sistema de alarma que se prendía cuando se acababa la batería, o algo así. Es decir que ni bien conseguimos que nos dieran arranque, saltó la alarma y nos dejó a todos aturdidos, especialmente a los chicos que más querían dormir después de semejante trajín.



Finalmente volvimos sanos y salvos y en el viaje de vuelta desde el auto hasta vimos jirafas!



Reflexiones fuera de programa: Hoy decidí empezar oficialmente el verano y me puse por primera vez los zapatos que me regalaron Lili y Chichí para mi cumple. Muchas gracias, me quedan bárbaros!!



Mientras tanto, San Lorenzo va puntero y ya nos quieren sacar al técnico. Por qué no lo llaman a Ramón y se dejan de joder. Ah, y llegue quien llegue, basta de Riquelme, por favor, que me están arruinando los planes de seguir a Argentina en el mundial del 2010 acá en Sudáfrica! A este ritmo, mejor lo vemos por tele, o seguimos a España.



Hoy fue mi segundo lunes que fui a jugar al fútbol con un grupo de gente de todos los países y colores. Con suerte en 2 o 3 meses empiezo a tener una idea de cuando voy a empezar a estar en forma. Un desastre lo mío, pero lo hago para no contrastar con la selección...

domingo, 5 de octubre de 2008

Animalitos namibienses


Como les contó Sole, el fin de semana pasado fuimos a una reserva que queda acá a unos 15 km de Windhoek. Vimos todo tipo de animalitos namibienses:






martes, 30 de septiembre de 2008

Postales del Cabo

Llegué ayer a Ciudad del Cabo. El primer shock: llovía a cántaros. Desde que salí de Buenos Aires que no veía llover. No es que extrañara la lluvia, no, sólo que no traía paraguas, ni piloto, y se me mojó todo el traje.

Segunda postal: la villa. La salida del aeropuerto de Ciudad del Cabo es casi directo a la villa. Una villa compacta, muy parecida a las que conocemos de Argentina. Un contraste con los asentamientos ‘light’ de Namibia. Una lluvia de realidad.

Tercera postal: el hotel Spier (www.spier.co.za) situado en una vieja bodega, rodeado de viñedos, con habitaciones antiguas muy bien recicladas. Suerte que pagaban los organizadores del congreso (los alemanes). La otra cara de Sudáfrica. Un país de contrastes (suena a frase hecha, pero no se me ocurre otra forma de describirlo). Por un lado una economía pujante. Por otro pobreza que atormenta. Todo en el marco de un gobierno que se supone, es heredero de la lucha de Mandela. Pero más, de sus luchas internas.

Cuarta postal: el congreso de BIOTA. Acababa de terminar de leer Small World, de David Lodge, regalo de cumple, y me causó mucha gracia vivirlo. El libro describe la vida de académicos ingleses en los 70m viajando por el mundo de congreso en congreso, y compitiendo por una cátedra UNESCO. Es realmente bueno, muy divertido. Yo hace años que no participaba de un congreso científico (qué mal, no?) y éste se parece mucho a lo que describe Lodge.

El trabajo: el proyecto de Angola va avanzando. Tuvimos una buena reunión en la que todas (o más bien, muchas de) las organizaciones que estamos interesadas en trabajar en los temas de biodiversidad y reservas en Angola nos pusimos de acuerdo en algunas líneas de trabajo conjuntas. Y los representantes de Angola (hablan buen castellano) estuvieron bien, aunque no tenían mucho poder de decisión, ya que el nuevo gobierno asume en dos semanas. Mientras tanto, vamos avanzando de a pasitos pequeños.

Una reflexión: en este congreso, al igual que en el seminario de la semana pasada, los participantes viven repitiendo la pregunta acerca del impacto inmediato de las investigaciones, su relación con las necesidades sociales y con resolver problemas inmediatos de los campesinos. Eso está bien, pero no puede ser la única motivación para hacer ciencia. Los países en desarrollo se tienen que dar a sí mismos la oportunidad de pensar el futuro, en abstracto. Si nosotros no pensamos, también, a largo plazo, otros lo van a hacer por nosotros. Y entonces, preocupados por las necesidades actuales de los campesinos, nos olvidamos de las necesidades futuras, de los hijos y de los nietos de esos mismos campesinos. Es una ecuación compleja: la necesidad de orientar la ciencia a las necesidades sociales, pero a la vez la necesidad de pensar a largo plazo.

En fin, perdón por la lata. Será que estoy contento porque mañana a la mañana bien temprano me vuelvo para Windhoek. Como siempre, y más aún, extraño a Sol y a los chicos. Fueron unas semanas moviditas... Encima llego y al toque quedo a cargo de la oficina. Ya les contaré...